Tesis doctoral de Amanda Martins de Almeida, dirigida por Diego Alburez-Gutierrez y Cosmo Strozza.
Las redes familiares proporcionan apoyo, recursos y socialización esenciales a lo largo del curso de vida. La perspectiva de las «vidas vinculadas» subraya que las ventajas o desventajas que experimenta un miembro de la familia afectan a los demás. Esta perspectiva destaca también el carácter recíproco de estos lazos: las madres influyen en sus hijos y, a la inversa, los hijos influyen en los resultados de sus madres. Sin embargo, la mayor parte de la investigación se ha centrado en los efectos de las madres sobre los hijos, y la vía inversa y la dimensión temporal del intercambio intergeneracional han quedado en gran medida sin explorar.
Esta tesis cubre esa laguna al examinar las restricciones demográficas que condicionan el apoyo mutuo entre madres e hijos, así como el apoyo que fluye de los hijos hacia las madres. Periodos más largos de vida compartida implican mayores oportunidades de apoyo mutuo. Además, la salud de la madre durante esos años compartidos es importante. Cuando goza de buena salud, la relación puede implicar cuidados recíprocos. Cuando no es así, la capacidad del hijo para prestar cuidados se convierte en una fuente fundamental de apoyo. Al poner de relieve la duración del solapamiento entre madre e hijo y la salud de la madre durante ese periodo, este estudio abre el camino a un análisis más completo del potencial de la relación madre-hijo para proporcionar cuidados y recursos.
El primer artículo investiga el efecto de la educación de los hijos en la supervivencia materna en Chile. Utilizamos el método de orfandad para estimar la mortalidad de las madres a partir de la información que dan los hijos sobre la supervivencia de sus progenitores. Observamos que un mayor nivel educativo de los hijos adultos se asocia a una mayor supervivencia materna, sobre todo entre las madres con un nivel educativo bajo. Esto sugiere que los hijos con más estudios pueden aportar conocimientos sobre salud, apoyo económico o cuidados que mejoran las probabilidades de que sus madres vivan más tiempo.
El segundo artículo introduce dos nuevos indicadores demográficos: el tiempo de vida compartido (SLT, por sus siglas en inglés), es decir, el número medio de años durante los cuales una madre y su hijo están vivos al mismo tiempo, y los años de vida compartida perdidos (YSLL), es decir, los años que se pierden a causa de la muerte. Estimamos estas medidas para todos los países mediante modelos formales, tasas de fecundidad por edad y tablas de vida de las Perspectivas de la Población Mundial (World Population Prospects) de las Naciones Unidas (1950–2023). Los resultados muestran un aumento universal del SLT a lo largo del tiempo; sin embargo, persisten disparidades considerables entre países. Estos patrones ponen de manifiesto cómo las variaciones en la dinámica de la fecundidad y la mortalidad influyen en el tiempo que madres e hijos pueden pasar juntos, y tienen implicaciones importantes para el apoyo intergeneracional.
El tercer artículo amplía el concepto de tiempo de vida compartido con la introducción del tiempo de vida compartido saludable (HSLT), que estima el número de años que una madre y su hijo comparten mientras la madre goza de buena salud. Con datos de los registros administrativos daneses, que vinculan la información de parentesco con datos sanitarios nacionales, calculamos el HSLT para díadas madre-hijo. Este método distingue los años vividos con buena salud de los años vividos con enfermedad, lo que ofrece una comprensión más matizada de la calidad del tiempo compartido dentro de la unidad familiar.
Esta tesis contribuye al estudio de la dinámica de las transferencias familiares intergeneracionales y ofrece a investigadores y responsables políticos un marco conciso para evaluar el potencial del apoyo mutuo entre madres e hijos. Este marco tiene implicaciones importantes para mitigar las desigualdades en salud y promover el bienestar entre generaciones.
Traducción del texto en inglés publicado por el MPIDR.
Colaboradores
- Amanda Martins de Almeida
- Cosmo Strozza, Interdisciplinary Centre on Population Dynamics (CPop), University of Southern Denmark